Otro doble irlandés

Yo soy de la opinión de que todo el que hace algo, o piensa algo, tiene derecho a cobrar por ello, pero parece que el tema de los derechos de autor se presta también, y mucho, a que las grandes empresas escaqueen al fisco los ingresos procedentes de la explotación de los derechos de autor de que son titulares. O sea, que en todas partes cuecen habas, y en mi casa a calderadas, como decimos por aquí.

Así que, dicho esto, hoy vamos a hablar del doble irlandés, un sistema que se utiliza sobre todo para la explotación de derechos de propiedad intelectual eludiendo el pago de impuestos en el país donde esos derechos generan los verdaderos beneficios.

Normalmente, la compañía que se encarga de los derechos de explotación de propiedad intelectual fuera de la zona de altos impuestos va a  ser una compañía offshore. o sea, fuera del sistema. Esto se logra mediante la celebración de un acuerdo de reparto de costesentre la matriz en Europa o los EEUU. La sociedad offshore sigue recibiendo todos los beneficios de la explotación de los derechos sin pagar impuestos por ellos en la zona euro o en EEUU hasta que estos sean repatriados pro alguna causa.

A este sistema se le llama “Irlandés doble” porque en su forma más común necesita dos empresas irlandesas para completar la estructura. La primera compañía irlandesa es la primera empresa offshore que posee los derechos con valor. Esta compañía es residente en un paraíso fiscal , como las Bermudas o las Islas Caimán . Y ojo al tema, porque de lo que trata el asunto es de legislación irlandesa, ya que la ley de Irlanda establece que una empresa es residente fiscal allí donde tiene sus centros de administración y control, y no donde realiza efectivamente la mayor parte de su actividad, de manera que es posible que esta primera empresa ni siquiera sea residente en Irlanda.

La primera compañía irlandesa licencia entonces los derechos a una segunda compañía irlandesa, que es residente fiscal en Irlanda, a cambio de importantes royalties, o compensaciones. De este modo, la segunda compañía irlandesa recibe ingresos de explotación de los activos en los países fuera de la eurozona o los EEU, pero sus beneficios imponibles son bajos porque los royalties u honorarios pagados como compensación son gastos deducibles. El resto de beneficios se gravan al tipo del 12,5% de Irlanda, que no deja de ser una broma comparado con lo que se paga en otros sitios.

Así es como se consigue no sólo pagar el 12,5 % en vez de una tarifa normal, sino escapar también de gran parte de este impuesto, dejándolo en tasas ridículas como el 2, o el 3%.

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