Entre las autoridades, que miran siempre a los demás pero mantienen sus propios paraísos fiscales, y los contables y asesores de las multinacionales, que llevan a gala no pagar un duro (y es su trabajo) el caso es que no faltan inventos para trasladarnos la carga impositiva a los pequeños y dejar los grandes beneficios fuera del sistema tributario. Esta práctica no sólo es insolidaria, sino también altamente dañina para la propia economía capitalista, pero de eso hablo otro día. Para el que no conozca el libro, dejo el enlace. El que lo conoce, ya sabe a qué mne refiero.

El sandwich holandés es un mecanismo de elusión fiscal (escaparse vivo sin delinquir)  que consiste en que en Holanda, para ciertas sociedades no residentes, existen unos cuantos supuestos exentos o casi exentos de tributación. Lo más curioso del asunto, y tomad nota, es que en Holanda está legalmente permitido que tus abogados se reúnan con Hacienda y pacten de antemano lo que vas a pagar, o en caso contrario te largas con viento fresco. No es de extrañar que suceda semejante cosa en un país donde la piratería era casi un sacramento… pero sigue llamando la atención, ¿no?

La cosa, en el fondo, va de viajes: todos los dividendos generados en la actividad serán pagados o traspasados por la empresa holandesa (que en realidad es una empresa fantasma) a su matriz en las Antillas Holandesas, que es donde está la verdadera matriz,  de manera que no se paga nunca más del 3% por las condiciones fiscales de las Antillas.

Por ejemplo, una empresa trabaja en Holanda, paga en Holanda sus impuestos correspondientes y lo que sobra, 0o sea el beneficio, lo traslada a las Antillas y allí es donde paga salvajes sueldazos o dividendos a los dueños de la empresa, que se libran así de pagar impuestos por el dinero que sacan de la empresa. Aquí, en cambio, primero paga la empresa el Impuesto De Sociedades, y el patrón paga por su sueldo el IRPF, y lo mismo por los dividendos.

Con este sistema, sólo paga la empresa, pero no los dueños, directivos ni accionistas. ¿Os imagináis por qué les gusta tanto a los jefazos este sandwhich?

Un día hablo de cómo pillaron a Google en este invento…

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