Alas sin pájaro.

Esto nos dice Romero, uno de nuestros lectores, en la sección Proponer Tema:

“Los ajustes que nos exigen las autoridades para protegernos de los ataques especulativos de los “mercados” ahondan en el recorte de prestaciones al ciudadano y exigen una reforma del mercado laboral que supone un retroceso significativo de los derechos adquiridos por los trabajadores.
Flexibilizar el mercado laboral por la vía de abaratar el despido no deja de ser un incentivo para el mismo y no para crear empleo.
Se habla de la necesidad de armonizar en Europa el impuesto de Sociedades (la diferencia entre Estados se ha citado en algunas entradas).
Mi propuesta es conocer si se podría articular y de qué manera la progresividad en el impuesto de sociedades, no por el beneficio, sino por la atención a criterios de RSC (Responsabilidad Social Corporativa), como creación y calidad de empleo o respeto al medioambiente, entre otros.
Muchas gracias y felicidades por la iniciativa.”

Ya que se me pide opinión, tengo que decir que me parece una idea bastante mala, puesto que el objetivo de una empresa es ganar dinero, y no servir a los demás. El servicio público en la empresa debe convertirse en interés propio, peor no por ley. Y lo explico: si los impuestos dependen del grado de satisfacción que una empresa ofrezca a determinados agentes políticos, estaremos, ni más ni menos, haciendo que las empresas afines sean subvencionadas pro las empresas de los que no son amigos.

No debería ser así, por supuesto, pero todos sabemos en qué país vivimos y la propuesta lleva directamente a abrir una puerta a la corrupción: la de conseguir que mi empresa sea considerada guay, social y molona para pagar menos impuestos.

Yo, pro mi parte, nunca abriría una empresa para gustar a los sindicatos y que me propusieran para una rebaja del impuesto de sociedades. Si entiendo, y apruebo, en cambio, que la contratación de personas de determinados colectivos sea subvencionada en sus cuotas, como sucede ya con los mayores de cierta edad, los jóvenes o los parados de larga duración.

Y a la vista está: estas medidas fiscales no están consiguiendo que le paro se reduzca.

Por tanto, en mi opinión, las reducciones de impuestos a las empresas que halaguen el gusto de los sindicatos, sonrían a los trabajadores o resulten agradables a la vista es un posible foco de corrupción más que una fuente de creación de empleo. El empleo se genera para producir riqueza, y el que no piense producir riqueza no creará empleo. Entender eso es fundamental, aunque a veces, casi siempre, no nos guste.

La Responsabilidad Social Corporativa es un concepto interesante pero, desde mi punto de vista, introducir en el mundo de la empresa variables no empresariales sólo puede  en una traba, una más, para la creación de empleo. Y trabas, precisamente, no es lo que necesitamos, máxime cuando el capital tiene muchas opciones alternativas a crear trabajo.

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