74Lo que no vamos a descubrir aquí es que las personas que dependen de una nómina ven mucho más controlados sus ingresos que los profesionales liberales o aquellos que obtiene la mayor parte de sus ingresos por otras vías. Los asalariados son , en teoría, una bolsa de fraude menor comparados con las grandes fortunas y los profesionales liberales, pero al ser su número mucho más grande suman una cantidad defraudada realmente importante. Y eso, sin contar los fraudes indirectos.

No es cierto, por tanto, que los que cobran por nómina estén atados y bien atados, y nos gustaría demostrarlo ofreciendo unos pocos ejemplos de las posibles fuentes de fraude fiscal por parte de los trabajadores con nómina:

-Desgravaciones por gastos de enfermedad hinchadas artificialmente o facturadas a nombre de persona distinta de quien realmente recibe la atención sanitaria.

Con las restricciones creadas en estos últimos años a estas desgravaciones, esta fuente de fraude se ha reducido sensiblemente, pero no era extraño ver como algunis incluían en la factura de la farmacia los productos de higiene personal, higiene íntima, y hasta los potitos de los niños. Esta, y no otra, ha sido la razón de que la administración haya intentado limitar el tipo de productos susceptibles de ser vendidos en una farmacia, pues con el sistema anterior acababan como gastos desgravables algunos productos que poco o nada tenía que ver con la salud.

El caso de las facturas emitidas a nombre de distinto sujeto pasivo es similar: si por alguna razón el enfermo no podía desgravar una factura, a  veces se le pedía al centro médico o facultativo que la emitiese a  nombre de otro y, de buena fe (muy raramente) o en connivencia, se obtenían facturas que se podían desgravar.

-Salarios percibidos en especie:

Sobre todo en le caso de los directivos o puestos de cierta responsabilidad en una empresa, no es raro que el empleador ponga a disposición del empleado un coche, un teléfono móvil o incluso una vivienda. Esos elementos, que ya son desgravados como gastos por la empresa, no siempre aparecen reflejados como ingresos del trabajador, por lo que tenemos un caso claro de asalariado con nómina que no declara TODO lo que efectivamente recibe a cambio de su trabajo.

-El sobre.

¿Y qué decir del sobre? Algunos empleadores, de acuerdo con sus empleados, pagan una parte del salario en dinero negro entregado en mano, lo que cumple una triple misión defraudadora: evitar que el empresario declare esos ingresos, evitar que el empleado tenga que tributar por esos ingresos y evitar la correspondiente cotización a la Seguridad Social.

Estos fraudes llevan aparejados otros, como la obtención de ayudas y subvenciones indebidas, preferencia injusta en colegios, etc. Pero de eso y de muchos otros temas similares, ya hablaremos más adelante.

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