De vez en cuando conviene aclarar conceptos, aunque sólo sea para tomar unos puntos de partida comunes cuando hablamos de temas fiscales. Entiendo que no es el tema más interesante del mundo, pero si queremos orientarnos en este tema es necesario que conozcamos un poco, aunque sea por encima, la terminología técnica. 

Fraude fiscal: Existen controversias al respecto y el término significa cosas distintas en distintos idiomas, y de ahí que los artículos traducidos del inglés, por ejemplo, acaben equivocando el término o confundiéndolo con otros. Fraude fiscal, desde mi punto de vista, es toda conducta ilícita que derive en una disminución de lo que realmente se paga frente a lo que se debería pagar si no se llevara a cabo esa conducta. La conducta defraudatoria puede constituir, por tanto, en ocultar ingresos, inventar gastos, falsificar facturas, desplazar el dinero a un lugar donde no se generó realmente, etc.

Elusión fiscal y economías de opción: Elusión es el acto de eludir. O sea, de escapar, pero sin necesariamente utilizar para ello mentiras, falsificaciones o hechos delictivos. Para escapar se puede usar también la puerta que te dejan abierta. Las economías de opción no son propiamente fraude. Consisten en aprovechar los aspectos no previstos por el legislador y pagar así menos impuestos, pero sin falsear datos ni vulnerar la ley. Un caso típico es la posibilidad de hacer la declaración de la renta conjunta o por separado en el caso de los matrimonios. Cada cual hace el IRPF como más le convenga, y no se puede entender que hay fraude cuando se elige el modo en que menos se paga. Es Perfectamente legal y legítimo elegir entre las opciones diferentes que ofrece la ley.

Evasión fiscal: La evasión fiscal es la disminución de un impuesto, obtenida mediante una determinada conducta, aunque sin evitar que se verifique el hecho imponible ni se niegue este. Por tanto, puede haber evasión fiscal cuando el contribuyente simplemente se haya equivocado en los cálculos, o tenga una opinión o interpretación distinta a la Hacienda Pública de cómo debería calcularse ese hecho imponible. Existe evasión fiscal cuando el contribuyente simplemente no presenta la declaración, la presenta y no la paga, no valora sus ingresos o sus existencias por el valor legal y otras acciones de ese tipo. Comprenderéis que este tipo de acción no es lo mismo que montar una empresa falsa en Gibraltar y por eso es un tipo diferente de concepto.

Blanqueo de dinero: El blanqueo de dinero es una forma de fraude fiscal que generalmente se deriva de un acto delictivo anterior. Blanquear dinero significa, básicamente, reintegrar al sistema legal un cantidad de dinero que salió de este sistema pro haber sido empleado en su momento para verificar una actividad económica ilícita, o una actividad económica lícita de modo fraudulento. El blanqueo de dinero, por tanto, se divide en dos tipos: convertir el dinero ilegítimo e legítimo, aunque esto  suponga pagar impuestos, y convertir el dinero ilegítimo en legítimo de modo que no se paguen impuestos o se pague mucho menos de lo que legalmente correspondería.

Por supuesto, para todos los conceptos de los que hemos hablado hay muchas otras opiniones y doctrinas académicas. Yo me limito a aportar las mías, pero no pretendo decir que son la única posibilidad. Así que si no estáis de acuerdo, lo hablamos en los comentarios o echamos un vistazo a los cientos de manuales que hay sobre el asunto aunque muchas veces los haya escrito gente que no ha salido de un aula en su santa vida y conoce el mundo real sólo de oídas.

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